La importancia de mantenerse bien hidratado durante todo el año

Beber agua parece uno de los hábitos más básicos del día a día, pero no siempre se le presta la atención necesaria. La hidratación desempeña un papel fundamental en numerosas funciones del organismo y no debería asociarse únicamente a los meses de más calor.

Aunque en verano resulta más evidente la necesidad de beber con frecuencia, el cuerpo necesita mantener un equilibrio adecuado de líquidos durante todo el año.

El agua participa en muchas funciones del organismo

El agua interviene en procesos relacionados con la regulación de la temperatura corporal, el transporte de nutrientes y el funcionamiento normal de diferentes órganos.

Además, una parte importante del cuerpo humano está formada por agua, por lo que mantener una hidratación adecuada resulta esencial para el funcionamiento general del organismo.

La cantidad necesaria puede variar en función de factores como la edad, el nivel de actividad física, el clima, la alimentación o determinadas situaciones personales.

La sed no siempre aparece de inmediato

Esperar a tener mucha sed para beber puede no ser la mejor estrategia en todas las situaciones.

Durante jornadas intensas de trabajo, cuando se practica deporte o simplemente cuando estamos distraídos, es fácil pasar varias horas sin beber.

Por eso puede resultar útil incorporar pequeños hábitos, como tener una botella de agua a mano o beber durante las comidas y en diferentes momentos del día.

La alimentación también aporta líquidos

La hidratación no depende exclusivamente del agua que bebemos.

Frutas, verduras, sopas y otros alimentos contienen una cantidad importante de agua y también contribuyen al aporte diario de líquidos.

Una alimentación variada ayuda, por tanto, a mantener un buen nivel de hidratación.

Esto no significa sustituir el agua por bebidas azucaradas o productos con grandes cantidades de cafeína, que deberían consumirse con moderación dentro de una dieta equilibrada.

Atención especial durante el ejercicio

Cuando realizamos actividad física, especialmente en días calurosos o durante entrenamientos prolongados, se produce una mayor pérdida de líquidos a través del sudor.

En estas situaciones conviene beber antes, durante y después del ejercicio, adaptando la cantidad a la intensidad y duración de la actividad.

En Majadahonda, donde muchas personas aprovechan parques y zonas verdes para caminar, correr o practicar deporte al aire libre, prestar atención a la hidratación es especialmente importante durante los meses de temperaturas elevadas.

Personas mayores y niños

Algunos grupos pueden necesitar una vigilancia mayor.

Las personas mayores pueden presentar una menor sensación de sed, mientras que los niños dependen en gran medida de los adultos para mantener hábitos adecuados de hidratación.

En ambos casos conviene ofrecer líquidos de forma regular y prestar atención a situaciones de calor intenso, enfermedad o actividad física.

Un hábito sencillo que conviene mantener

Mantenerse hidratado no requiere grandes cambios.

Tener agua disponible, beber regularmente y adaptar la ingesta a la actividad y a las condiciones ambientales son medidas sencillas que pueden incorporarse fácilmente a la rutina.

Cuando existen enfermedades, tratamientos o necesidades específicas, las recomendaciones sobre hidratación deben consultarse con un profesional sanitario.

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